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sábado, 21 de febrero de 2015

Vida eterna, Turritopsis nutricula

No han leído mal, existe un animal que nunca muere (por muerte natural). Se trata de una especie de medusa (Turritopsis nutricula), originaria del Caribe, que puede volver a ser joven después de un tiempo determinado.
 
turritopsis nutricula
Mide alrededor de 4-5mm de diámetro, su estómago es de color rojo vivo y puede llegar a tener alrededor de 80 tentáculos en su forma adulta. Se reproducen mediante huevos que ellos mismos incuban en su estomago, que después se desprenden y "plantan" en el fondo marino. Su actual distribución comprende desde Colombia hasta Japón e incluso en el Mediterráneo, esta expansión es debida a los barcos que usan como lastres agua, que van descargando en diferentes lugares.
Ahora vamos a lo interesante, la inmortalidad. La mayoría de las medusas tiene un tiempo más o menos fijo de vida. Pero la medusa Turritopsis nutricula a conseguido esquivar a la muerte volviendo a su estado de pólipo gracias a unos tipos de células presentes en su cuerpo. El proceso de transformación pasa primero por el deterioro de la campana y los tentáculos, el crecimiento de un “pie” para agarrarse al sustrato y por ultimo de proliferación de pólipos para su alimentación. Esta curiosa criatura es la única en el reino animal que puede invertir su ciclo de vida indefinidamente, volviéndola potencialmente inmortal. Pero pese a todo esto, no puede evitar caer victima de las amenazas de los depredadores o sucumbir a enfermedades.
 
 
 

domingo, 4 de enero de 2015

El dragón azul, glaucus atlanticus

Os voy a presentar a una criatura de las cuales se encuentran entre mis favoritas, el glaucus atlanticus.
 
Se trata de un molusco gasterópodo, que habita sobre la superficie del mar (pelágico), en aguas templadas y tropicales como la costa sur de Sudáfrica o la costa este de Australia, además de aguas europeas. Tienen un tamaño pequeño, que ronda entre 4 y 9 cm aunque se han encontrado ejemplares de hasta 40 cm. En su parte dorsal presenta una coloración azul plateada, ventralmente un azul pálido que le ayuda a no ser visto por los depredadores en su hábitat. Posee rayas azules oscuras  o negras a lo largo del pie. Tiene un cuerpo troncocónico aplanado con seis apéndices que se ramifican en ceratas. Esta especie flota boca abajo sobre la tensión superficial del océano gracias a una burbuja de aire que acumula en su cuerpo. Su desplazamiento produce una controversia, aunque es probable que se deje llevar por los vientos y las corrientes. Gracias a su rádula dentada en forma de espada consigue alimentarse de otros organismos pelágicos de mayor tamaño, como la altamente venenosa carabela portuguesa (Physalia physalis), Velella velella, Porpita porpita y Janthina janthina. En algunos casos los glaucus pueden volverse caníbales cuando se presta la oportunidad. Tiene varios métodos de defensa, una de ellas es dotarse de un sabor repugnante, y dar a su cuerpo un color muy brillante. Otra es usando un veneno, que almacena en las ceratas, extraído de su alimentación, el cual es más potente que el de sus presas. Posee unos rhinoforos como sentido para localizar los olores o productos químicos del agua, a fin de llegar a los posibles alimentos. Al igual que sus congéneres es hermafrodita y ovíparo.
También existe otra especie de menor tamaño llamada glaucus marginatus.